Trato de novios no se anda con mamadas.
Provocadora. Que cala. Sin censura. Neta. Urgente. Explícita.
Vas a salir con un llegue. Algo de ti se queda atoradazo aquí. Así es el pedo. Te cala porque te pesa.
La oferta nomás jala mientras sigas parado en la puerta del cantón. Métete a la cocina. Hazte parte del pedo. Aguas dónde pisas. Está culero el resbalón: de mirón a metido, de testigo a cómplice.
Este pedo no se hace solo. Los suscriptores se avientan un clavado hasta el fondo del proceso creativo de este proyecto. Todas las broncas del desarrollo. Los diálogos. Las secuencias de acción. La evolución de los personajes. Los detalles en la traducción. La visión y el porqué del escritor. Las ondas éticas. Todo el desmadre, pues. Sin filtros. Sin censura. Sin pedir perdón. Es el punto de vista perfecto para discutir lo que de verdad importa, y lo que no, y por qué.
Nomas pa' que te quede claro. NO vas a recibir una historia por fascículos con intriga de dos semanas o un pinche "quién fue" que le quite seriedad a las experiencias de verdad nomás por vender. Lo que vas a leer es una historia de terror como la que trais afuera de tu casa. O la que trais dentro de tu cabeza.
En las historias que cuentan las chicas, hay algo bien claro. Por ahí un cabrón no sostuvo su palabra. La prostitución no es nomás lo que pasa cuando a una mujer se le acaban las opciones. Es ver qué jala y qué no, cuando todo lo demás está prohibido o tan lejos que parece que está en la luna. La prostitución te da lo que nada ni nadie más te da. La sala nunca fue el problema. Fue la solución.
Órale pues. Truénalo.
Tus huellas ya están por todos lados. Ya estás hasta el cuello, carnal. Haz que tus errores valgan la pena, aunque sea lo último que hagas.
Esto es ficción literaria que no le saca. Por unos $100 pesos al mes, los suscriptores obtienen acceso anticipado, un vistazo detrás de cámaras al desarrollo de la historia, grabaciones de audio cortas de escenas clave narradas por el escritor, arte conceptual, y la chance de leer borradores y ofrecer crítica. ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!
La verdad a menudo se encuentra en lo no guionizado, lo incómodo y lo no resuelto.