—No vamos en busca de hombres. Ellos vienen a buscarnos a nosotras.
Las chicas de los masajes del centro traen barrio de sobra. «Donde hay feria, hay poder. Donde hay poder, hay sexo. Donde hay sexo, hay feria.» Ya saben cómo son los vatos. Saben qué quieren. Saben cuánto cuesta.
Vatos, tipos, morros...
—Hay de todos tamaños y formas... hasta que se bajan el pantalón. Ahí todos quieren lo mismo.
Carnales, perros, pelados...
—Son bien pendejos pa'l sexo. Un pito parado es donde mejor le cuelgas la correa. Nomás diles corazón o cariño o amor y te sueltan toda la feria. Bueno, sí haces más que eso, pero nada real, nada sincero, nada que importe. Nada que no hagas en automático.
—Pendejos todos. Es mecánico...
Los tipos ni en cuenta.
Los werkos, sus uniformes siempre limpios. Ella se encarga de eso. Tenis nuevos. Las libretas forradas. Como debe de ser.
—¿Y a ti qué te importa lo que hago? No le hago daño a nadie.
Se la peló de la asamblea navideña este año en la escuela de su hija. Pero igual va a haber pino y algo abajo. En su día de descanso le ayuda a su hermana con el bebé nuevo. Las cuentas están pagadas. Todas. Hasta la última.
En su bolsa: un boleto de la rifa del salón, un ultrasonido doblado de su hermana, un ticket de condones. Todo de la misma semana. Dos celulares. Es «Mamá» en el grupo de WhatsApp de la escuela y otra cosa en Mileróticos. Krystal. Jazmyn. Nikol.
La mayoría de las chicas llevan vidas de lo más equis, sobre todo las que tienen werkos en edad escolar.
Menos por una madre.
Una noche que pega, levantan más billete que el que mucha raza ve en toda la semana.
Se cogen a weyes que ni conocen. Casi diario. Bueno, no todos son nuevos. Hay unos que ya son de planta. Mejor todavía. Menos sorpresas. Puro cash.
Donde el hambre y el antojo se hacen compas y el neón escupe la noche, no le muerdes la mano al que te da de tragar. Le truenas la cabeza.
—Te quedas con la mirada y ya. Luego luego te avientan dinero, todo el corte del día, como si con eso se comprara. Uno se meó encima. En serio. Ninguno tiene los huevos para decir perdón. Ni modo. Lo truenan al jefe esta noche. Qué pedo. Neta.
Duele. Cuesta. La máquina no da cambio. MÁS.