SOLICITO CHICAS, dice el letrero. Hay uno en esta cuadra, y en la que sigue, y en la que sigue. Esto es depredación a escala industrial. Y chance es más grande todavía.
Las chicas hablan pelón de todo el desmadre. Lo que piensan de los hombres. Cómo se miran. Qué cuesta hacer el jale. Qué importa y qué vale madre, y por qué.
Trato de novios es inventado, pero no miente. La historia se va contigo a tu casa, y esta noche no duermes solo. ¡Pásele, caballero! ¡Pásele! Aquí están las chicas. Las caras cambian. La cuadra es la misma. Mañana es otro pedo. No lo vas a olvidar.
Llámale confesión de un crimen en curso. Neón. Billete. El sexo es lo que haces pa' tener lo que quieres. Nada se le compara. Hasta ahorita. Sin aviso. Sin rollo. Sin por qué. Muerde la mano que te da de tragar. Vuélale la puta cabeza a balazos.
Cada quien se lleva lo que vino a chingarse.
Las chicas se van con la renta y con ganas de volver mañana.
Los tipos se van con la sonrisita que les dura tres cuadras.
Nomás hay una pregunta. ¿Qué se necesita pa' monetizar lo humano? ¿Qué se necesita pa' agarrar una tajada del pastel?
Como dicen las chicas: —Algunos de esos orgasmos sí son reales.
¿Qué prefieres creer?
Los que miran se hacen pendejos.
Los que la hacen ya andan buscando al siguiente.
Al cerrar la noche, todo está claro. Ella va a lo suyo. Tú vas a lo tuyo.
¿Quieres un consejo? Sal de ahí antes de que truenen los cuetes. Mejor aún, invítala a un café. Ya mero amanece. Le gustaría. Nunca se sabe. A lo mejor hoy sí tienen suerte los dos.
Duele. Cuesta. La máquina no da cambio. MÁS.