Ella no trae mucho, pero trae lo que quieren. Le dio tres semanas para decidirse. Traía el número en la bolsa. Ella dice que nomás es por uno o dos meses. Tres y ya. Hasta que se pongan al tiro con las deudas. Hasta que salga algo mejor. El pedo es que no hay nada mejor por ahí. Ni por donde anda. Ni por donde va a andar. Nadie lo dice en voz alta, pero esto es lo más chido que se va a poner. Mejor que agarre todo lo que pueda. Mejor que les saque hasta lo que no tienen. Es la primera vez que le pagan bien el jale. Imagínate lo que siente. Resulta que sí trae algo, a pesar de todo. Resulta que trae con qué.
Es legal aquí. Entre más lo ves, menos lo notas. Parte del paisaje. Si el vato trae 200 pesos en la bolsa, alguien lo atiende. Por cinco minutos es otro pedo. Se siente que sí rifa. ¿Quién chingados usa a quién? Si trae más, pues mejor. Hay lana en hacer que los vatos se sientan chingón, que son alguien, que les pelan la verga, aunque solo dura una cuadra o dos. Con lana así de buena, está cabrón que una morra se raje, wey. Pa' las aventadas, es como pegarle al melate. Pa' las demás, ni eso. Es toda la luz que tienen en el pinche día.
Duele. Cuesta. La máquina no da cambio. MÁS.